La patata, ¿la comes?.

Propiedades y remedios caseros de la patata.

   La patata es originaria de América del sur específicamente de la región andina del Ecuador y del Perú, donde aún hoy se encuentra en estado silvestre.  La patata se llevó del Perú a España probablemente en el siglo XVI. Se cree que los mercaderes españoles la llevaron a la América del Norte.

 

 

   Existen muchas clases y formas (redondas, ovaladas o arriñonadas), colores (rosadas, rojo, amarillo, marrón o blanco) y texturas (harinosas, cerosas, de textura firme, etcétera); en la mayoría de las ocasiones la selección de un tipo de patata se relaciona con su uso culinario.

   En toda la región andina, por lo que, es originaria se cultivan distintas variedades de patata e intentar una síntesis de  cada una de ellas es una tarea que desborda los límites de estas páginas; nos limitarnos a reseñar algunas de las más útiles en la cocina.

 

 Variedades de patatas:

 Chugaua o chugua.

   Su tamaño es más bien pequeño, tiene piel morada clara y la carne blanca y cerosa.

Paramuna o papa rosada.

   Crece en la mayoría de los países de la región andina. Posee piel marrón claro y carne ligeramente amarillenta.

 

Propiedades  de la patata.

  Cocidas o asadas, las patatas son un alimento prácticamente libre de grasa. Puesto que, los carbohidratos son los principales nutrientes energéticos presentes en las patatas, que se encuentran en forma de almidón.

   Es una buena fuente de fibra.

  Como resultado, contribuye a la sensación de saciedad y facilitan la función digestiva. Una ración de 180 g de patatas cocidas proporciona 3 gramos de fibra, lo que representa más del 10% del consumo diario recomendado, estimado en 25 gramos.

   Son una fuente de vitamina C.

  Una ración media de patatas cocidas (180 g) contiene unos 10 mg, aproximadamente una octava parte de las necesidades de una persona adulta.

   Las patatas son una buena fuente de potasio y contiene pequeñas cantidades de magnesio y hierro.

   Casi no contienen sodio (que junto al cloruro forma la sal).

   Contienen varias vitaminas del grupo B.

   Una ración media de patatas cocidas (180 g) contiene más de una sexta parte de las necesidades diarias de un adulto de las vitaminas B1, B6 y folato.

  Las patatas pueden ser muy útiles para quienes desean perder peso o evitar ganarlo.

  Puesto que, una ración media de patatas cocidas sin piel (180 g) contiene unas 140 calorías, un contenido energético muy inferior al de la misma cantidad de pasta cocida (286 calorías) o arroz cocido (248 calorías).

   Las patatas no contiene Gluten.

  Además, puede ser consumida por aquellas personas que tengan que evitar esta proteína de algunos cereales.

 

 

   Remedios caseros para elaborar con patatas.

    Eliminar orzuelos.

    Rallar una patata cruda, envolverla en un paño y finalmente, colocarla sobre el ojo hasta que el orzuelo aflore.

    Alivia el dolor de cabeza.

    Cortada en rodajas, alivia el dolor de cabeza producido por el bochorno y el exceso de calor si se colocan en las sienes y la frente.

   Combatir las hemorroides. 

   Tomar a diario un baño de asiento de agua fría a la que se le añadirá algunas hojas de patata.

   Eliminar el reuma. 

   Beber zumo de patatas crudas ralladas, sazonado con unas cuantas semillas de mostaza aplastadas.

  También, otro remedio consiste en hervir una patata sin pelar en un vaso de leche; triturarla con la batidora y colocar la papilla caliente sin que llegue a quemar, sobre la zona dolorida.

  Calma la úlcera de estómago.

  Diluir el jugo de una patata pequeña en un vaso de agua y beberlo en ayunas. Sobre todo, si lo mezclamos con zumo de zanahoria y miel, corta la diarrea.

  Hidrata el cabello.

  En primer lugar, remojarlas durante 24 horas. También, batirlas con medio aguacate (pelado y sin hueso) y un chorrito de aceite de almendras. Aplicar la mezcla cada tres días si el cabello es seco, y cada 15 si es normal,  y finalmente, se retira lavándose con champú y agua, sin embargo, no utilizarlo si se tiene el pelo graso.

 

   Consejos.

    Salvo las patatas criollas, la mayoría de las papas se conservan por bastante tiempo. En cuanto a las primeras conviene comprar poca cantidad y mantenerlas refrigeradas dentro de una bolsa plástica. Así mismo, para las segundas es recomendable colocarlas en un lugar fresco, oscuro y seco. Por lo tanto, durarán meses si se han elegido ejemplares sin humedad, con un poco de tierra, sin brotes ni manchas verdes.

  Las patatas que  se venden empacadas en bolsas plásticas conviene sacarlas para que se ventilen.

  No usar patatas verdes, ya  que han estado demasiado expuestas a la luz, con lo que tienen abundante solanina, una sustancia ligeramente tóxica. En consecuencia, su consumo puede resultar muy indigesto.

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