El azúcar, una energía que es adictiva.

   Si que es verdad que nuestro cerebro necesita el azúcar para funcionar, pero no todo vale. Los azúcares refinados aportan calorías vacías sin valor nutricional.

   Como ya sabemos la mejor fuente de energía para nuestro cuerpo, son los hidratos de carbono, pero no todos son iguales, el pan o el arroz integral, son alimentos completos mientras que el pan y el arroz blanco, son cereales refinados que tienen un efecto diferente sobre nuestra salud. Lo mismo nos ocurre con el azúcar.

 

 

   Las frutas frescas nos aportan azúcares beneficiosos mientras que el azúcar refinado o industrial, carece de los valiosos nutrientes que posee en su origen y que nuestro organismo necesita para su equilibrio.

   Sin embargo, todo y saber de su escaso valor nutricional; este tipo de azúcar se encuentra en todas partes y en muchos alimentos de los que no sospecharíamos.

 

   Azúcares sencillos.

   El azúcar o sacarosa está formado por monosacáridos, o lo que es lo mismo hidratos de carbono sencillos, como la fructosa y la glucosa. La glucosa es fundamental para nuestro organismo, ya que es la principal fuente de energía de las células y el combustible de nuestro sistema nervioso.

   El azúcar de mesa, la fruta, la miel o la leche son fuentes de azúcares sencillos que se absorben con rapidez. Eso quiere decir que nos proporcionan energía de forma inmediata.

 

 

   ¿Cuánto podemos o mejor dicho debemos tomar?

   El consumo de azúcar debería ser muy moderado, como máximo unos 45 gramos en una dieta de 1800 kcal. Si sobrepasamos esta cantidad, favoreceremos el aumento de peso y de triglicéridos, de caries dentales y también está relacionado con el desarrollo de la diabetes tipo 2.

   El problema de tomar más cantidad de azúcar de la que deberíamos, es que tenemos una descompensación nutricional. Eso hace que nuestro cuerpo necesite más cantidad de vitaminas del grupo B, que son fundamentales para metabolizar el azúcar.

 

   Se añade a casi todo.

   No somos conscientes, pero hay muchísimos alimentos que contienen azúcares añadidos y ni lo sabemos. Los refrescos son lo primero en lo que podemos pensar. Pero también lo tienen los cereales para el desayuno; los lácteos azucarados, la bollería industrial, las salsas, las conservas, las cremas, el vinagre e incluso algunos zumos de frutas comerciales.

   La clave para evitar tomar más azúcar del necesario, es optar por una dieta sana y rica en productos frescos. También podemos leer las etiquetas de los productos, debemos saber que los jarabes y las melazas, también son azúcares. Y por supuesto, los ingredientes que su nombre termina en “osa”: fructosa, dextrosa, glucosa, sacarosa o maltosa.

   Ante cualquier duda consulte a su médico.

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