Limpiar los pulmones

Limpiar los pulmones y desatascar las tuberias ….

Limpiar los pulmones, se tenga el hábito de fumar o no, estos están expuestos a una cantidad de contaminantes importante, sobre todo en las ciudades. 

 

 

Como es usual, afortunadamente existen remedios de la naturaleza para casi todo tipo de males, y los hay también para limpiar tus pulmones y en general tu aparato respiratorio: antídotos que a todos nos acomodan en esta vida urbana.

 

Recetas imprescindibles para limpiar los pulmones:

Té de Raíz de Gengibre:

Su sustancia llamada gingerol ayuda a expulsar las toxinas y la mucosidad.

Modo de preparación: en una taza coloca una cucharada de raíz de gengibre en trozos pequeños y delgados, luego viértele agua caliente y déjala reposar por veinte minutos 

Toma 2 tazas al día, una quince minutos antes del desayuno y otra antes de la cena. También puedes añadir jengibre a tus comidas para beneficios adicionales. 

 

Ajo fresco crudo:

Contiene alicina, un potente componente activo que te ayuda aliviar enfermedades pulmonares como resfríos y gripes.Consumir ajo hace que tus bronquios se abran y así puedas respirar mejor. También limpiará tus pulmones. 

Modo de preparación: tritura un ajo crudo e ingiérelo con un vaso con agua 15 minutos antes del almuerzo. También puedes colocar ajo picado y ponerlo a hervir con agua, luego toma ese preparado en ayunos por 15 días seguidos.

 

Tomillo:

 Su ingrediente llamado timol limpia los pulmones y relaja los tubos bronquiales. 

 

Modo de preparación: pon medio litro de agua al fuego, cuando esta esté hirviendo, ponle dos cucharadas de hojitas de tomillo, luego de 5 minutos retíralo. Toma dos tazas diarias, una por la mañana y otra por la tarde. 

 

Jengibre picado, ajo, cúrcuma, cebolla y azúcar morena:

Pon 1/2 litro de agua y 200 g de azúcar a hervir a fuego medio. Añade 1/2 kilo de cebollas, 2.5 de raíz jengibre picado y 1 cucharada de cúrcuma. Cuando la mezcla comience a hervir, baja el fuego y remover. Deja el líquido reducir a la mitad. Una vez finalizada la cocción, deja enfriar y cuela. Guárdalo en el refrigerador y consume dos cucharadas por la mañana con el estómago vacío y dos por la tarde antes de la cena.

 

 

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