La estimulación cognitiva.

¿Qué es la estimulación cognitiva?,¿Porque tendríamos que hacerla todos los días…?

La estimulación cognitiva posibilita el “ejercicio Cerebral”.

   El objetivo es propiciarla predisposición para el aprendizaje, la adquisición de nuevos conocimientos, atención; memoria; conceptos lógico matemáticos, entre otras Funciones de la Inteligencia.

 

 

 

Algunas técnicas que se utilizan:

  • Técnicas de relajación.
  • Gimnasia cerebral.
  • Técnicas gestálticas.
  • Ejercicios específicos.

   Memoria, atención y otras habilidades cognitivas. Hoy la ciencia se plantea si es posible cambiar el cerebro sin la ayuda de fármacos, con ejercicios para estimular el cerebro, enseñar a los cerebros a que se corrijan solos.

   Hoy en día hay enfermedades neurovegetativas como las demencias, el Alzheimer o problemas del aprendizaje que en su tratamiento incluyen medicación y estimulación cognitiva.

   Ejercicios específicos para,  la atención, Memoria, Lenguaje, Coordinación motriz entre otras.

   Los neurocientíficos se refieren al cerebro como un músculo más del organismo, en el cual se desactivan zonas que no son estimuladas. La memoria es una de ellas, sus fallas no sólo se deben a disfunciones puramente cerebrales, también obedecen a una especie de adormecimiento del pensamiento y  a la inactividad cognitiva, generando el escenario propicio para el olvido.

 

 

 

La estimulación cognitiva.

   El cerebro humano es una muy compleja maquinaria biológica en apenas un kilo y trescientos gramos. Contiene 10 mil millones de neuronas y cada una de ellas establece entre 10 mil y 50 mil contactos con las células vecinas que pueden recibir hasta 200 mil mensajes. Es la  computadora de mayor capacidad de almacenamiento de información del mundo. Y el volumen de información que maneja sería comparable a la totalidad de los contenidos digitales del mundo actual incluidos en Facebook y en todos los grandes reservorios de datos.

   Las Neurociencias han experimentado un enorme desarrollo en las cuatro últimas décadas, lo que la ha convertido en una de las disciplinas biomédicas de mayor relevancia en la actualidad.

   Ha contribuido en su expansión, junto con otros factores, el creciente impacto de las enfermedades del sistema nervioso en las sociedades occidentales; como el incremento de pacientes que sufren accidentes cerebro vasculares, procesos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson, trastornos psiquiátricos, (depresión, esquizofrenia), trastornos de ansiedad (fobias, ataques de pánico), trastornos del aprendizaje, Trastornos Generalizados del Desarrollo etc., lo que ha llevado a los investigadores a multiplicar los medios dedicados a la investigación del cerebro, de sus funciones y de sus alteraciones.

La estimulación cognitiva.

   El cerebro humano es la estructura más compleja del universo. Los expertos creían hasta no hace mucho que se nacía con una cantidad de células cerebrales que con la edad irían desgastando su capacidad: la memoria fallaría y las facultades mentales se esfumarían de a poco. Como vemos, una imagen más que sombría.

   La ciencia ha probado que en lugar de ser estático, el cerebro no sólo puede, sino que de hecho forma millones de nuevas conexiones o sinapsis (interconexiones que permiten a las células cerebrales comunicarse) todos los días, sin tener en cuenta la edad cronológica de una persona. La estimulación cognitiva.

“Nuestro cerebro para mantenerse en forma necesita desafío, exigencia, Cambio, movilidad” Shlomo Brezmtiz

   Sí el cerebro no se mantiene activo y buen estado pierde neuronas y conexiones, capacidad para reaccionar y adaptarse a su entorno. Cuidar nuestra salud mental, para ello vamos a ocuparnos de nuestros procesos cognitivos

   Esta concepción de las neuriciencias en relación a la Posible recuperación  habilidades Cognitivas Cambia la concepción del Coeficiente Intelectual  no es inmutable y es irrelavante., ya que se puede intervenir en las funciones cognitivas  y estimularlas.

Supone también una nueva forma de ver el retraso mental como un trastorno del desarrollo.

 

 

LA NEUROCIENCIA COGNITIVA PROPORCIONA UNA NUEVA MANERA DE ENTENDER EL CEREBRO Y LA CONCIENCIA

  Existen muchos factores que pueden afectar la memoria a medida que se envejece y, además, que todo se apoya en la elección del estilo de vida.

   La longevidad trae aparejada una mayor incidencia de modificaciones de la memoria o la conducta; algunas asociadas al envejecimiento normal y otras provocadas por enfermedades neurodegenerativas o de causa vascular.        La memoria es una función mental tan compleja que puede verse afectada por numerosos factores, desde el simple cansancio, el envejecimiento normal o la presencia de enfermedades agudas o crónicas que se manifiestan con el deterioro.

   En la actualidad, por razones prácticas, hacer referencia a los trastornos de la memoria es común hacerlo como olvidos benignos y olvidos patológicos. El olvido benigno es aquel asociado al envejecimiento natural y suele ser motivo de queja, pero en realidad lo que sucede es sólo una disminución del desempeño en relación a cuando se era más joven y debe ser contemplado como lo que se conoce como deterioro cognitivo mínimo propio de la edad.

   En cambio, los olvidos patológicos son aquellos detectados por los familiares o cuidadores de enfermos y se refieren la presencia de alteración de la memoria, desorientación, dificultad en el lenguaje que van empeorando irreversible y lentamente con el transcurrir del tiempo.

La estimulación cognitiva.

   La pérdida de memoria de hechos recientes; la dificultad de recordar nombres de personas conocidas, o una palabra, desorientarse en lugares conocidos, más bien, cambios en el humor o la personalidad. Además, estos son algunos de los síntomas que pueden alertar sobre la presencia de Alzheimer u otro deterioro cognitivo.

    La evaluación exhaustiva con las posibilidades existentes en la actualidad; desde el examen clínico completo y simples test de evaluación cognitiva; hasta la detección de específicos.

   Así también, hoy día, es innegable la importancia que guarda la habilidad para pensar, para establecer relaciones y desarrollarse al máximo con la salud; buena nutrición y una interacción social apropiada.

   Es el órgano del cuerpo que más energía gasta, darle una dieta correcta y ejercitarlo aprendiendo cosas nuevas, por ejemplo un idioma o tocar un instrumento es fundamental para mantenerlo sano. Así también evitar el estrés que deteriora la flexibilidad mental, la atención y la concentración.

 

 

   A partir de los 65 años la posibilidad de tener alguna demencia o enfermedad de Alzheimer se duplica exponencialmente. Después de los 85 se estima que una de cada dos personas puede tenerla. Por lo tanto, en la actualidad; el envejecimiento poblacional aumentó la cantidad de casos de personas con enfermedades neurodegenerativas y se estima que para 2050 existirán aproximadamente 100 millones de personas en el mundo que la padecerán con una buena noticia; los estudios recientes han demostrado que es prevenible e implica que existen posibilidades de retrasar la aparición de los síntomas.

La estimulación cognitiva.

   Mantener las neuronas en buen estado y estimularlas con aprendizajes de nuevas habilidades puede retrasar e impedir la aparición de enfermedades o disfunciones neuronales. Desde el nacimiento existen en el cerebro una cantidad de neuronas con posibilidad de conectarse (hacer sinapsis) y, desde temprana edad. El aprendizaje va permitiendo que esas neuronas puedan realizar conexiones y crear redes. El cerebro, como cualquier otra parte de nuestro cuerpo, necesita estar en actividad para que se mantenga sano.

   Al igual que para estar en forma es necesario hacer deporte o ejercitarse físicamente, para que el cerebro esté siempre al máximo nivel es buen consejo seguir una serie de pautas que permitan cuidarlo para sacarle el máximo rendimiento.

   Además, el cerebro alcanza su plena madurez a los 30 años, a partir de entonces; empieza a envejecer y siempre el proceso de envejecimiento es individual. Puede ser más o menos rápido según la persona y el tiempo que dedique al cuidado del mismo. Así mismo es un hecho demostrado que el cambio de hábitos en la vida diaria disminuye el riesgo de presentar precoz deterioro cognitivo.

La estimulación cognitiva.

   Aquí verán algunas sugerencias, de probada efectividad, para reforzar las intenciones de cuidar nuestra salud cerebral:

   Tener una dieta equilabrada.

   Practicar deporte de forma regular.

     Hacer ejercicio mental todos los días: Es muy recomendable ejercitar la mente diariamente. Así mismo, buscar actividades que llamen la atención y que reporten satisfacción; como puede ser, también, el aprendizaje de un nuevo idioma o simplemente leer una novela. Por ejemplo, jugar ajedrez o desarrollar otro tipo de destrezas mentales, así como leer diariamente. Reduce en un 75 por ciento la probabilidad de desarrollar algún tipo de demencia entre los 65 y 95 años.

   Viajar mucho: La rutina es nefasta para el cerebro; por lo que es bueno realizar actividades que hagan salir de ese estado. Viajar conlleva ver cosas nuevas, generando un cúmulo de emociones que es lo que hace que se muevan las neuronas. Incluso también cambiar el recorrido para ir al trabajo o de mano para cepillarse los dientes “despierta” las neuronas.

    Vivir acompañado: Para disponer de una buena salud mental es fundamental tener una buena relación con la gente que rodea, ya que la comunicación con otras personas provoca estímulos que favorecen al funcionamiento del cerebro. Respetar el “estar solo” NO ES AISLARSE.

   Adaptarse a los cambios; La sociedad avanza a un ritmo muy alto y continuamente los cambios del entorno que nos rodea alteran la comodidad. Es fundamental también aceptar esos cambios y adaptarse a ellos, ya que de lo contrario puede causar estrés emocional, afectando la salud del cerebro.

La estimulación cognitiva.

   Evitar el estrés crónico: El estrés es muy dañino para el organismo ya que libera corticoides que dañan las conexiones cerebrales. Para contrarrestar esto, también, lo mejor es tomarse las cosas con calma y no sobrexcitarse demasiado.

   Tabaquismo: Fumar es muy perjudicial, ya que puede provocar pequeños infartos cerebrales que afecten a la memoria. La nicotina produce la reducción de la memoria y la atrofia y muerte de las neuronas; ahí la importancia de dejar de fumar para disfrutar de un cerebro sano.

   Descanso adecuado y dormir bien; así mismo el cerebro necesita entre 7 y 8 horas de sueño reparador para que pueda borrar todos aquellos datos que no sean necesarios; y afianzar las cosas que sí sean de interés para la persona. También es importante descansar bien. Ya que durante ese tiempo se reparan los tejidos con posibilidades de estar dañados y se fijan los conocimientos.

   Además  evitar los desniveles emocionales; A lo largo de la vida es necesario buscar aquellas cosas que provoquen emociones positivas; éstas son las que proporcionan fuerzas y ganas para vivir.  Se puede decir que son el motor del organismo, las que motivan y hacen seguir adelante. 

   Ser Agradecido:Una de las acciones que mejor sientan a las personas son los agradecimientos. Gracias a esta acción se estrechan vínculos con los demás y promueven mejores emociones; aleja las viejas rencillas que provocan tensiones y estrés constante.

 La estimulación cognitiva.

   Resumiendo; controlar la presión arterial, el colesterol y la glucemia, no fumar, no beber en exceso y reducir el estrés; mantener una actividad física, caminatas de 30 a 45 minutos/día, que no necesariamente tiene que ser competitiva. Estos son algunos de los hábitos saludables que benefician al binomio corazón-cerebro. Considerar las propiedades de ciertos alimentos . Así mismo hay que evitar las comidas muy grasosas y el aumento de peso u obesidad.

   Reafirmando la importancia de una correcta alimentación. Los especialistas marcan el tema, importante el desafío continuo del cerebro. La obligación es de sacarlo del lugar de confort de las rutinas o las preferencias; sugieren cada vez con más énfasis someter al cerebro a esfuerzos de nuevos aprendizajes. Para que así mismo constantemente puedan generar nuevas conductas de adaptación. Estos ejercicios potenciarán la inteligencia, la memoria,  la rapidez para resolver problemas, la capacidad de concentración y hasta el talento. 

   Es un hecho demostrado:  con simples ejercicios es posible mejorar la materia gris. ¡Aprovechémoslo!.

Fuente de : Psicopedagoga M.Laura

 

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