El ajo, ¿Que hacer con él?.

Remedios caseros con el ajo.

   El ajo, es originario de las estepas de Asia central y fue muy empleado por los egipcios y los griegos. Éstos lo apreciaban ya como una fuente de fortaleza física y lo incluían en la dieta de esclavos y atletas para incrementar su vitalidad.  

 

 

   El ajo contiene glucósido sulfurado, aluna, enzima, vitaminas A, B1, B2, C y niacina.

   Las sustancias sulfúricas que contiene el ajo son altamente volátiles y, transportadas por la sangre impregnan todos los órganos y tejidos del cuerpo en particular aquellos a través de los cuales estas sustancias son eliminadas como los riñones, pulmones, bronquios y piel.

 

Propiedades curativas.

   Es una de las plantas medicinales con mayor cantidad de propiedades curativas demostradas:

   Facilita el funcionamiento hepático, evita el estreñimiento y combate la anemia. También sirve para expulsar parásitos intestinales.

 Se ha comprobado que provoca un descenso de la tensión arterial, tiene efecto vasodilatador y facilita la circulación de la sangre, aconsejable su uso a las personas que sufren de hipertensión, arterioesclerosis y trastornos circulatorios en general.

   El ajo, es un antibiótico y antiséptico general gracias a su alto porcentaje de azufre, y se ha demostrado su acción bactericida frente a estafilococos, estreptococos, salmonela y hongos, simúltaneamente, estimula las defensas del organismo, aumentando la producción de glóbulos blancos

   Alivia los síntomas de la hiperplasia y el adenoma benigno de la próstata, así como los problemas asociados con la eliminación de orina en estos casos.

 

La cura de ajo, remedios caceros.

  Consiste en consumir tres ajos al día antes de las comidas o con ellas durante quince días. Descansando otros quince días, y esta operación se puede repetir varias veces al año. Se puede incrementar la cantidad siempre que no haya tendencia a tener la tensión baja.

  El ajo es mucho más eficaz cuando se come crudo, ya que al cocinarlo, pierde, en gran parte, sus efectos benéficos.

 

Remedio con ajo para expulsar los parásitos intestinales.

 1.- Picar una cabeza de ajo y se calienta, sin hervir, en un cuarto de litro de leche.  Luego, se deja reposar durante tres a cuatro horas, se cuela y se toma en ayunas durante diez días.  Al finalizar ese tiempo, los parásitos serán expulsados.

2.- Machacar 2 dientes de ajo con 3 cucharadas de aceite de oliva y se fricciona el abdomen.

3.- Confeccionar un enema que se introducirá por vía anal.  Preparado: cocer con una cucharada de tomillo, una cucharada sopera de poleo y dos dientes de ajo machacados por taza grande de infusión. Se filtrará el líquido, templado, y se verterá en un enema.

 

Remedio con  ajo para bajar la presión arterial.

   Tomar en ayunas un diente de ajo partido. Para evitar la irritación de la mucosa estomacal.

   Unos consejos a tener en cuenta, pelar el diente, partirlo por la mitad y tragar cada pedazo sin masticarlos, facilitando, de esta forma, su tránsito por el aparato digestivo. 

 

Remedio con  ajo para combatir los dolores de oído.

   Machacar dos ajos, se hierve, se cuela y luego se aplican unas gotas tibias.

 

Remedio con ajo contra el reumatismo.

  Frotar los ajos pelados sobre las articulaciones doloridas e inflamadas. Se ha podido constatar que esta solución ejerce una acción antiinflamatoria e indirectamente provoca una disminución del dolor.

 

Remedio con ajo contra el insomnio.

  Comer en la noche ensalada de ajos con lechuga.

 

Remedio con ajo para ablandar la tos seca y descongestionar las vías respiratorias.

   Untar ajo en el pecho y la espalda. En forma preventiva, tomar miel y  limón junto al ajo puede evitar la aparición de gripes, resfriados e incluso alergias.

 

Remedio con ajo para dolores musculares.

    Confeccionar una pasta a base de una cabeza de ajo machacada. Unta con esta solución la parte afectada.

    Se puede confeccionar una compresa que se colocará durante toda una noche en la zona dolorida.

 

Remedio con ajo contra la impotencia.

 1.- Mezclar ajo machacado con  1 cucharada de aceite de germen de trigo y 1/2 cucharadita de pimienta de cayena. Tomar esta preparación a diario.

 

2.- Frotar con ajo el área lumbar de la columna y el sacro

 

Remedio con ajo para el bocio.

   Comer tres ajos crudos al día y una infusión de algas.

 

Remedio con ajo para evitar la arterioesclerosis y trombosis.

   Comer un diente de ajo crudo todos los días. El ajo hace que la sangre pueda llegar con facilidad a todas las partes del cuerpo y disuelve o aletarga los cúmulos de grasas que pueden taponar u obstruir venas y arterias.

 

Remedio con ajo para dejar de fumar.

   Consejos para una cura de ajos crudos: se toman un par de ajos crudos en ayunas, otros dos, junto a un zumo de limón, antes de comer y dos más antes de la cena.

 

Remedio con ajo contra las picaduras de abejas, escorpiones y mosquitos.

   Machacar un diente de ajo y aplicarlo sobre el zona picada.

 

 Remedio con ajo para eliminar verrugas y callos.

    Aplicar directamente sobre la zona afectada, el ajo también puede acabar con infecciones de la piel o boca que tienen su causa en los hongos.

 

Remedio con ajo para el cáncer de vejiga.

   Ingerir uno o varios dientes de ajos crudos a diario.

 

Remedio con ajo contra la caída del cabello.

    Friccionar el cuero cabelludo con infusiones de romero y jugo de limón. Es de gran eficacia, tomar el ajo crudo, la cebolla y otras plantas.

 

Remedio con ajo para adelgazar.

   Consumir ensaladas con verduras de hojas verdes, ajo triturado y vinagre.

 Si te ha gustado, y quieres saber más, pincha aquí.

 

 

 

Compartir Publicación: