Dormir bien en verano, todo un reto.

Claves para dormir bien en verano…

    Dormir bien, en las noches del verano y que sea inolvidable, por no tener forma de dormir bien. El agobio de un calor persistente puede ser un factor evidente, pero también hay otros que no ayudan a conciliar el sueño.  Aquí te dejamos algunos consejos para dormir bien.

 

 

   Es recomendable cenar al menos una hora y media antes de ir a la cama. Una cena ligera y rica en triptófano, un aminoácido asociado a la producción de la melatonina, la hormona que induce al estado de relajamiento y somnolencia. Regula el sueño.

   Los dulces, mejor evitarlos. Pueden producir picos de glucemia que después se convertirá en hipoglucemia, lo que tampoco ayuda a descansar.

   Evitar las bebidas excitantes, como los refrescos de cola, el café y el té. Para algunas personas, una sola taza de café por la mañana significa una noche en vela.

   La cafeína puede también aumentar la necesidad de orinar durante la noche.

   Si fumas,  la nicotina dificulta el conciliar el sueño.

   El alcohol, tómalo con moderación, ya que deprime el sistema nervioso, por lo que aunque inicialmente puede ayudar a algunas personas a quedarse dormidas, este efecto desparece tras varias horas y puede hacer que se despierten a lo largo de la noche.

   El alcohol agudiza los ronquidos y otros problemas respiratorios asociados al sueño.

 

   Mantener un horario y una rutina de sueño:

   Vete a dormir a la misma hora cada noche y despierta a la misma hora cada mañana.

   Pese al calor de estos meses de verano, tampoco es buena idea dejar las ventanas abiertas con las persianas subidas, y la luz de la calle inundando la habitación. Tal vez entre aire fresco, pero la glándula pineal reacciona a la luminosidad y no permite entonces que segregue melatonina, la hormona del sueño mencionada.

   Si quiere refrescar el ambiente, mejor aire acondicionado, con la precaución de que no esté enfocado al cuerpo ni a una temperatura inferior a 21 grados. Ducharse con agua fría.

   No es recomendable  darse una ducha fría antes de acostarse. Se refrescará momentáneamente, pero habrá activado la musculatura del cuerpo y más tarde sufrirá más sensación de calor. Una ducha con agua templada, tendrá un efecto más relajante.

 

 

   Ejercicio físico.

   El ejercicio físico actúa como exitante antes de acostarse, estimula el organismo. 

   El ejercicio aeróbico durante el día como caminar, correr o nadar proporciona tres importantes beneficios para dormir: te quedas dormido más rápido, consigues un mayor porcentaje de sueño profundo reparador y te despiertas con menos frecuencia durante la noche.

   Limitar las siestas diurnas, sobre todo si son muy prolongadas, ya que pueden alterar tu ciclo natural del sueño y evitar que te sientas lo suficientemente cansado para quedarte dormido.

    Mejor ligero de ropa o sin, como prefieras. Pero en cualquier caso, tanto las sábanas, como el pijama, el camisón etc, que no contengan fibras sintéticas. El algodón o la seda son una buena opción.

   Algunos grupos de alimentos que favorecen un buen descanso.

 

   Hidratos de carbono complejos. 

   Panes, cereales, pasta y galletas saladas integrales, arroz integral.

 

   Proteínas magras.

   Queso bajo en grasas, pavo, pollo, pescado.

 

   Grasas saludables para el corazón.

   Nueces, almendras, anacardos, pistachos.

 

   Bebibas relajantes. 

   Leche templada, infusiones de hierbas.

   Hierbas aromáticas , salvia, albahaca.

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