El control de esfínteres, en los niños.

   El control de esfínteres, en los niños, ¿sabes como ayudarles?.

   El control de esfínteres, es el control voluntario y consciente de la vejiga y el recto. Esto implica, por tanto, que ha de haber conocimiento y voluntad para poder controlar; que no depende del azar; que el control ha de ser continuo en el tiempo, y que no solo tiene que controlarse la orina, también las heces.

 

 

   Es uno de los retos más complejos a los que se va a enfrentar un niño en los tres primeros años. Para que se logre este reto y el niño esté listo, ha de estar maduro desde diferentes puntos de vista, y estos niveles de madurez tienen que darse a la vez:

   Nivel motor, cognitivo, neuronal, intelectual y emocional.

   Que halla logrado un nivel de lenguaje es importante, tiene que entender los mensajes verbales.

   El niño tiene que ser capaz de entender lo que supone el reto y lo que supone controlar el esfínter.

   No se puede acelerar ni forzar,  es esencial respetar el ritmo individual de cada uno.

   Suele coincidir con una etapa de negativismo y rebeldía,  es frecuente que algunos niños no se quieran sentar, no sucede nada, no insistir, ya que es un reto del niño, no de los padres y hay que esperar a que se sienta capaz de afrontarlo.

   Lo que si pueden  hacer los padres o cuidadores es reforzar cualquier avance y tener mucha paciencia.

 

Algunos consejos:

   Comenzar a ofrecerles que se sienten a la hora del baño, cuando tienen alrededor de 22 meses, que ya son lo suficientemente capaces de entender lo que les pedimos y tienen una autonomía bastante desarrollada.

   Al principio, la mayoría prefieren el orinal, se recomienda utilizar uno sin ningún tipo de distractores, además, que siempre este en el mismo sitio, es decir en el baño, no que vaya por la casa de un lugar a otro.

   Se pueden reforzar los avances utilizando refuerzos materiales o sociales; mejor los sociales, una alabanza pública, chocar los cinco o un abrazo.

   Si alguna ves se utilizan refuerzos materiales, es importante no amenazarles ni chantajearles. Hay niños que sólo se quieren sentar por el privilegio que consiguen ya sea un juguete, un caramelo o chocolate. Esto no es efectivo, mientras que el refuerzo social siempre funciona y le ayudará a mejorar su autoestima. 

   Es importante que los padres  no tengan prisa, sólo hay que ser paciente y esperar a que estén preparados.

   Ante cualquier duda consulte a un profesional.

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