Un verano de varices

Un verano de varices… cuidate !!!!

Un verano de varices… así puede ser si tienes varices y no te las cuidas, aprende estos consejos recomendados sobre las varices, que son las venas que se observan dilatadas y tortuosas por debajo de la piel.

 

Por lo general, las varices son sólo la manifestación superficial de una insuficiencia venosa que se origina en un nivel superior de la pierna. aparte de resultar estéticamente desagradables, con frecuencia suelen causar dolor y complicaciones.

 

Son venas subcutáneas, dilatadas y tortuosas, que han perdido la capacidad de mantener el flujo de la circulación en un solo sentido. La sangre tiende a estancarse en ellas causando dolor. Si no se trata la insuficiencia venosa que las produce, seguirán creciendo y extendiéndose con la posibilidad de complicarse. Para no pasar un verano de varices:

 

1. Come alimentos del verano.

Los mercados rebosan de frutas y verduras ricas en antioxidantes. Aprovéchalos, protegen las paredes venosas. ¿Dónde encontrarlos? ¡Se encuentran en una gran cantidad de alimentos! Pimientos, fresas, tomates, cítricos… Para sazonar las ensaladas, procura utilizar aceites de oliva, de pepitas de uva, de nuez… ricos en vitamina E.

No te olvides de las proteínas de los frutos del mar, la carne, los huevos… Permiten preservar la masa muscular, esencial para que funcione el sistema sanguíneo.

Por el contrario, disminuye en lo posible el consumo de grasas.

 

2. Recuerda que hay que beber.

Para favorecer el drenaje de los tejidos, debes hidratarte de forma regular. La cantidad mínima recomendada es de 1,5 litros de agua al día. Para estar segura de que lo cumples, lleva siempre contigo una pequeña botella que puedes guardar en el despacho o en el bolso.

 

3. Muévete.

Aprovecha el retorno del buen tiempo para calzarte las zapatillas e ir caminando al trabajo. La bicicleta es igual de recomendable ya que el movimiento del pedaleo estimula regularmente la contracción de los músculos de las piernas. Lo ideal es completar estas actividades con una sesión de natación o gimnasio por semana. 

 

4. Cuidado con los viajes.

El verano también es la época de los viajes… Si viajas en avión o realizas largos trayectos en autobús,  y no quieres pasar un verano de varices, evita permanecer demasiado tiempo sin moverte. Levántate y da algunos pasos cada cierto tiempo. Sentada en tu asiento, también puedes hacer pequeños movimientos de flexión y extensión de los pies.

 

5. Evita tomar el sol.

¡Broncearse resulta una actividad arriesgada para tus piernas! Las exposiciones prolongadas al sol se convertirán en tus verdaderos enemigos. Las venas se dilatan y las válvulas dejan de funcionar correctamente. Resultado: la sangre se estanca, las piernas y tobillos se hinchan… Sin embargo, no tienes que privarte de la playa, sino que tienes que aprovecharla más bien para nadar o caminar en el agua.

 

6. Mejor duchas frías y masajes.

Pasar las piernas debajo del agua fría estimula la circulación. Por tanto, no te olvides de finalizar la ducha con un chorro de agua fría. A continuación, masajéate en el sentido del retorno venoso, es decir, del tobillo hacia la rodilla. Para facilitar el masaje, puedes utilizar geles o cremas que aporten la sensación de frescor y alivio.

 

7. Renuncia a la cera caliente.

Deseas llevar las piernas perfectamente depiladas, pero no todos los métodos son para ti. La depilación con cera caliente está prohibida ya que el calor dilata los vasos e impide un retorno venoso eficaz. ¡Es mejor que utilices crema depilatoria o la cuchilla tradicional!

 

8. Ponte ropa amplia.

Están de moda los pantalones amplios, pues mucho mejor para ti. De hecho, la ropa que comprime las pantorrillas queda prohibida. En cuanto al calzado, opta por los zapatos planos y cómodos y evita comprimirte los pies en unos taconazos altos que dificultan la circulación.

 

9. No te olvides de los flebotónicos.

Si habitualmente tomas flebotropos (también denominados flebotónicos), no es el momento de dejarlos. Estos medicamentos ejercen una acción antiinflamatoria, estimulan el tono venoso y protegen las células que cubren las venas. Generalmente se prescriben para periodos de tres meses y permiten aliviar con eficacia la sensación de piernas pesadas.

 

10. Consulta a tu médico.

Si esas medidas son insuficientes, no dejes que el dolor invada tu vida diaria, consúltalo con tu médico. La insuficiencia venosa es una verdadera enfermedad que no hay que tomarse a la ligera para evitar las complicaciones.

 

 

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