Adelgazar en verano, ¿Quieres?.

Consejos para adelgazar en verano.

   Adelgazar en verano. La mejor forma de mantener nuestro peso y no engordar en vacaciones es poner algunos límites a la rutina que nos permitan seguir disfrutando de pequeños excesos sin abandonar por completo nuestros objetivos. Te sugerimos siete trucos consejos que te ayudarán a  alargar la operación bikini. Es posible irse de vacaciones y seguir disfrutando de la comida con salud, sin dietas pero sin dejar de adelgazar.

 

 

 

Consejos para adelgazar en vacaciones.

Bebe mucha agua.

   Estar hidratad0 te ayuda a evitar el hambre y da a tu piel mucho mejor aspecto. Los expertos recomiendan dos litros al día.

 

Convierte todo en una ensalada.

   Ensaladas de verduras, de pasta, mira bien qué ingredientes incluyes para que no se disparen las calorías.

 

Sopas frías.

   Los gazpachos y otras cremas de verduras frías son ideales para el verano, frescas y sanas.

 

Fruta.

    La fruta de verano es perfecta para picar entre horas, además algunas como la sandía son perfectas para saciarte sin apenas aportar calorías.

 

Haz deporte.

   El verano es ideal para practicar ejercicio.

 

Olvídate del alcohol y los refrescos.

    No abuses de las cervezas y las copas o verás cómo se van acumulando las calorías sin que te des cuenta.

 

 Organiza tus comidas.

   Un desayuno fuerte, una cena ligera, hacer cinco comidas al día, evitar los picoteos.

 

Tipos de dieta que podemos seguir para Adelgazar en verano.

   Al elegir o elaborar una dieta, debemos preguntarnos cuál es su objetivo, ya que según éste podemos diferenciar diferentes tipos de dietas:

 

 Dietas hipocalóricas.

   Tienen como objetivo bajar de peso a través de una alimentación con pocas calorías.

   Subir de peso,también puede ser un objetivo a lograr a través de una dieta rica en hidratos y grasas.

 

 Dieta basal o equilibrada.

    Tienen como objetivo modificar nuestro peso, sino mantenerlo de forma saludable y equilibrada.

    A esta dieta pertenece, por ejemplo, la popular dieta mediterránea.

  

 Dietas de proteínas.

   Para reducir el nivel de proteínas (hipoprotéicas), indicadas en caso de sufrir enfermedades renales o para aumentarlo (hiperprotéicas), a las que se recurre en caso de problemas como anorexia, malnutrición, etc.

 

  Dieta cetogénica.

   Carece principalmente de glúcidos o azúcares, sustituyéndose por proteínas o lípidos. Se utilizan en caso de enfermedades como la epilepsia u obesidad, una de las más conocidas es la dieta Atkins.

 

 Dieta disociada.

    Tienen como objetivo el adelgazamiento a través de diversos métodos. Se basan en consumir un solo tipo de nutriente durante un periodo de tiempo, ya que asumen que de esta forma se obliga al cuerpo a consumir las grasas acumuladas.

  

Dieta sin gluten.

   Los celíacos son las personas que sufren intolerancia al gluten, uno de los componentes de muchos cereales; esta dieta sustituye estos alimentos por otras alternativas, y similares técnicas se usan en caso de otras alergias alimentarias.

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